Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Padre José Antonio

ORACIÓN PARA ADORAR… ACOGER… E IR

Imagen
Queridos Cohermanos, al recordar la invitación que el Papa Francisco hizo a la Familia Vicenciana, con motivo de los 400 años del Carisma, para hacer una relectura hoy de la herencia dejada por San Vicente utilizando los verbos: adorar, acoger e ir, he elaborado la siguiente oración que bien puede ayudarnos en la búsqueda de dicho anhelo.  (P. José Antonio González P. cm) El próximo lunes 11 de junio, la oficina de comunicaciones de la Curia general va a comenzar a difundir la oración en pequeños segmentos para ayudarnos a hacer la oración de una forma más didáctica y progresiva. Por ahora les envío el texto completo. ADORAR TU PRESENCIA Te adoramos oh Dios, Misterio que lo desborda todo en el exceso de amor con que te brindas. En ti oh Dios está la fuente de lo eterno y la plenitud de los gozos. En ti está el hálito renovador que sostiene todo ideal honesto y toda esperanza sin tiempo. En ti está la fuerza del débil y el silencio fecundo del creyente. Oh Dios, adoramo...

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA REFLEXIÓN

Imagen
Mi meditación I Domingo de Cuaresma: Después del Bautismo Jesús es puesto a prueba. La tentación es una realidad a la cuál nadie escapa, ni siquiera él. La tentación busca hacernos olvidar nuestra identidad y vocación, busca minar nuestra esperanza y nuestra misión. Si la tentación vence, la vida se hará insoportable, nuestras relaciones serán interesadas y arrogantes, y nuestros anhelos de justicia sólo fantasías inermes. Jesús vence y con él triunfan la gratuidad que trae la vida, los sentidos que tiene el amor y la fuerza transformadora que nace de la confianza. ¡Señor creemos en la de vida plena que trae tu Buena noticia! ¡Señor  q ue nuestro corazón viva en comunión con el tuyo! Amén. Feliz semana. (P. José Antonio González P. Cm)

Reflexión IV Tiempo Ordinario- Padre José Antonio González P. cm

Imagen
Mi meditación dominical: La gente se admira del poder que tiene la palabra de Jesús. Su enseñanza es profunda, llega al corazón y además sana y libera. Jesús no sólo transmite palabras, sino que es la misma Palabra divina que plenifica al hombre hambriento de verdades y de consuelo. Todos hemos necesitado una palabra así… que acoja nuestro dolor, que ilumine nuestro camino, que confronte nuestras certezas, que anime nuestra entrega, que sea bálsamo de perdón, que sacie nuestras búsquedas… Señor que estemos atentos a escuchar tu Palabra para dar plenitud a las nuestras. Que nuestra palabra se aleje de la mentira, la adulación y los silencios cómplices… para que al hablar podamos trasmitir todo aquello que nos hace verdaderos y dignos. Feliz semana. P. José Antonio González P. cm